Análisis de Life is Strange: True Colors, una lluvia de emociones que acaba por explotar

No es fácil crear una historia que nos enganche a las primeras de cambio, máxime dentro de un género como el de las aventuras donde hemos visto de todo y es más difícil sorprender. Es justo lo que sucede en el primer episodio de Life is Strange: True Colors, como dejamos claro en nuestro avance de hace unos días.

De hecho, me emocionó más poder jugar al mítico Arkanoid que lo que sucede en el tramo inicial de nuestra llegada a Haven Springs. Pero viendo la trayectoria de la saga Life is Strange, que en lo personal me encanta, sabía que era cuestión de tiempo hasta que la historia hiciese “clic” para conectar otra vez con su universo, en esta ocasión bajo una nueva protagonista: la “empática mutante” Alex Chen.

No es fácil empezar de cero y menos para Alex

Life is Strange: True Colors

Parte del problema inicial para no “conectar” ni empatizar al extremo con su primer capítulo tuvo que ver con lo previsible de la propuesta, especialmente sabiendo de antemano el argumento que la propia Square Enix quiso destripar con su presentación a primeros de 2021 y por cierto parecido con Twin Mirror con la trama. Cabe recalcar que este Life is Strange: True Colors lo ha desarrollado Deck Nine (Life is Strange: Before the Storm), siendo el citado Twin Mirror del estudio DONTNOD, el estudio que inició la saga Life is Strange con la historia de Maxine.

Estamos, por lo tanto, dentro del mismo universo, pero con nueva protagonista, en este caso Alex Chen. Una chica cuya vida ha sido extremadamente complicada los últimos ocho años al estar en el hogar de acogida Helping Hands, hasta que su hermano Gabe logró contactar con ella e invitarla a Haven Springs, su hogar.

A nuestra llegada todo parece idílico: un pueblo de ensueño en medio de las montañas y al que no le falta de nada. Hasta una exquisita tienda de música regentada por Steph, a quién conocimos en la saga mediante el spin-off de Chloe Price. Gracias a Gabe, Alex puede empezar su nueva vida en un sitio que tiene todo lo necesario para convertirse en su hogar, tal y como logró hace tiempo su hermano. Sin embargo, un suceso trágico cambia a los habitantes del pueblo…

Todo ese recibimiento tan amable por parte de los lugareños gracias a las buenas palabras de Gabe se acaba convirtiendo en una búsqueda de la verdad mientras Alex va rehaciendo su vida, descubriéndose a sí misma y aceptándose tal y como es, con el hándicap que supone ser la “rarita” del grupo al ser diferente del resto por “leer” el estado emocional del resto de la gente. Pero a nivel extrasensorial.

La empatía llevada al extremo, en definitiva. Porque Alex puede ver el aura emocional de las personas y descubrir sus pensamientos, a qué se debe su estado o indagar sobre su pasado simplemente al entrar en contacto con algún objeto de dicha persona. Y no solamente puede sentirlo, sino que llega a vivir en sus propias carnes esa tristeza, ese miedo o esa ira si el sentimiento es muy fuerte. Y es algo que le podrá pasar factura en determinadas circunstancias…

El problema es que la historia no saca todo el partido a esta habilidad. En muchas ocasiones tan solo araña la superficie, salvo con un número reducido de habitantes de Haven Springs. Es más, es bastante parco en conversaciones y se suele sustentar más bien en el uso de dicha habilidad para sonsacar información vital para poder progresar con la trama. En este sentido, sabremos más sobre los personajes en base a los mensajes de texto que nos mandan al móvil o desde MyBlock, una especie de Facebook que usan los del pueblo para estar al tanto de todas las actividades o sucesos. Es un hecho que en lo personal me ha chocado.

Life is Strange: True Colors tiene sus momentos

True Colors

Tampoco ayuda que casi toda la historia tenga lugar en Haven Springs. O más concreto, dentro de su calle principal y con poquísimos edificios a visitar. La exploración es prácticamente nula, salvo de cara a ciertas misiones secundarias y/o la tarea de hallar diversos recuerdos para Alex sobre sus pocos habitantes.

Sí, habrá alguna sorpresa en los últimos episodios, pero todo será bastante lineal y tampoco ofrecerá reto alguno al no haber rompecabezas como tal. Todo sigue un patrón lógico de conversaciones o uso de objetos limitados dentro de un espacio que no da margen al error. Si se sustenta es principalmente por el peso que va ganando la trama y el innegable encanto de Alex, una chica con una vida complicada que intenta encajar ayudando a la gente que le ofreció un hogar.

Volviendo a lo expuesto al principio, a mí me hizo “clic” a mitad del segundo episodio. Ahí se ve que hay mucho más de lo que se puede ver en apariencia, y pese a que no deje de ser una historia en cierto modo previsible, sabe cómo engancharnos a poco que nos guste “perder el tiempo” conociendo a los habitantes de Haven Springs, precisamente si le ponemos ganas en querer ayudarlos. Porque en cada episodio aparte de la misión principal se nos irán desbloqueando una serie de misiones secundarias que nos brindarán momentos la mar de variopintos, a veces curiosos, otras graciosos… Muy Life is Strange.

Sin ir más lejos, no podía faltar (de nuevo) un guiño a los juegos de rol, en esta ocasión con una partida por todo el pueblo en la que se involucran varias personas gracias al buen hacer de Steph. Esta compañera de Alex es sin duda uno de los personajes más coloridos de la aventura, teniendo mayor protagonismo que en el anterior Life is Strange: Before the Storm. Y es de hecho en esta partida de rol donde descubrimos que vive con auténtica pasión lo que más le gusta en la vida.

True Colors

Por supuesto no falta la buena música. Más allá de que Steph toque la batería o que Alex haga lo propio con su guitarra y cante, en Life is Strange: True Colors hay un montón de momentos musicales, tanto zonas desde las que relajarse y poner en orden nuestros pensamientos como en otras secciones en las que iremos directamente a la gramola o al tocadiscos para disfrutar de múltiples canciones.

En cualquier caso, uno de los mejores detalles lo tenemos en el citado Arkanoid, uno de los grandes clásicos de 1986. No es la recreativa al completo, al constar aquí de tan solo cinco fases más el enfrentamiento final contra Doh, pero es un bonito homenaje que podemos degustar desde el bar de Haven Springs y luego desde el apartado de Extras del menú principal. Hay otra recreativa, en este caso ficticia, que se llama Mine Haunt y que viene a ser una mezcla entre Pac-man y el Spelunker del 83, siendo bastante dura en fases avanzadas por los fantasmas.

Se agradece, por otro lado, que con este Life is Strange: True Colors lleguen todos los episodios de golpe, sin tener que esperar por el resto. Al menos en relación a Alex Chen, puesto que habrá un DLC dedicado al pasado de Steph dentro de la tienda de discos Rocky Mountain Record Traders y la emisora de radio KRCT, un año antes de la llegada de Alex a Haven Springs. Forma parte la edición Deluxe, que cuesta 10 euros más, pero aún no hay fecha para esta expansión de Steph.

Haciendo balance no resulta una aventura tan sorprendente, pero sí que acaba siendo muy disfrutable y con algunos personajes que destacan claramente sobre el resto, como las propias Alex y Steph. Sobra decir que aquí tampoco faltará la posibilidad de ligar, teniendo a Ryan como la otra persona que podrá cerrar este trío amoroso. Y como siempre, con todas las opciones posibles (no sólo en esto, sino en mucho más) al final de cada capítulo para saber qué hicieron los demás.

La opinión de VidaExtra

En definitiva, si te encantan los Life is Strange te gustará este True Colors. Tarda un pelín en arrancar, pero al final sus emociones acaban por florecer y será inevitable que sientas empatía por Alex Chen. La pena es que este salto next-gen no haya ofrecido una aventura más grande y rica en matices, y que las mejoras tan solo sean visuales, como en las animaciones de los rostros, ahora más realistas.

RARE Replay

True Colors

Plataformas PS5 (versión analizada), Xbox Series, PS4, Xbox One, Steam y Google Stadia | En Nintendo Switch se retrasó
Multijugador No
Desarrollador Deck Nine
Compañía Square Enix
Lanzamiento 10 de septiembre de 2021

Lo mejor

  • El colorido emocional que desprende Alex
  • La historia va de menos a más
  • La recreativa de Arkanoid como minijuego

Lo peor

  • Haven Springs no se aprovecha al 100%
  • Se echan en falta más conversaciones
  • Hay situaciones demasiado previsibles


La noticia

Análisis de Life is Strange: True Colors, una lluvia de emociones que acaba por explotar

fue publicada originalmente en

Vida Extra

por
Jarkendia

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