‘Spiral: Saw’ es la novena entrega de esta franquicia iniciada por casualidad en 2004. Seguirán intentándolo, una y otra vez. Si es que contamos a ‘Spiral: Saw’ como “un intento” que en verdad, o no es, o no parece serlo. Pero como la primera, ninguna.

Sobre todo después de ver esta novena entrega, la cual se estrena tres años (y pico) después de una octava entrega muy correcta en todos los sentidos. Aquella, estrenada seis años (y pico) después de la séptima, era la recuperación de una tradición que había llegado a ser tan popular como la de aquel calvo del anuncio de la lotería de Navidad. Año tras año, las diversas secuelas fueron funcionando bien… hasta que dejaron de hacerlo. Eran entretenidas. Todas tenían escenas impactantes. Pero año tras año, venían a ser lo mismo, y la forma de rizar el rizo a nivel argumental cada vez era más surrealista.

Lo dicho, tras el evidente desgaste de la franquicia llegó un largo descanso, cambio el mundo en el que vivíamos (y ahora consumimos) y una octava entrega que recuperaba “la tradición” y reincidía, como ha de ser cuando de una costumbre se trata, en lo que es, ha sido y fue santo y seña de la franquicia. Ni más, ni menos. Ni menos, ni más. Lo hemos visto un millón de veces. Y a veces o a menudo funciona. Y ahora llega ‘Spiral: Saw’, la que estaba llamada a reinventar la franquicia. La que estaba llamada a darle nueva vida para que pudiera ser una franquicia de presente o futuro, pero no de pasado.

James Wan hace tiempo que dejó de ser “el de Saw”, Leigh Whannell también. Y sin embargo ahí sigue la franquicia, básicamente, siendo la misma también a la novena. La misma… pero peor y con la mochila a cuestas de ocho secuelas previas que igual no lo hicieron especialmente bien, pero que tampoco lo hicieron tan mal. Parece mentira que esta novena entrega se haya estrenado tres años (y pico) después de la anterior, y diez años después de la anterior a la anterior. Todo este tiempo parece que no ha servido para nada. Y la relativa indiferencia ante la apreciable pero inmóvil ‘Saw VIII’, tampoco.

Esta ‘Spiral: Saw’ viene a ser una tonelada de tierra sobre el ataúd de una franquicia más muerta que Jigsaw. Si querían revitalizar la franquicia, podrían y deberían haberse currado algo mejor. O algo cuanto menos, decente. Algo. Pero no esta copia barata protagonizada por un Chris Rock tan sobreactuado como en un sketch de SNL. Una película que recupera la franquicia sólo para hacer hincapié en los peores tics de la misma, aquellos que tanto la fueron desgastando… en su momento, que no en este momento donde “la nueva de Saw” se siente como una vieja gloria totalmente fuera de contexto.

Este, desde luego, no es el camino a seguir. Recuperar una franquicia del pasado de cara al futuro debería de suponer un esfuerzo. Sin embargo ‘Spiral: Saw’ se antoja una producción harto perezosa en donde además, por no brillar no brillan ni sus trampas ni la sangre, ni mucho menos un Samuel L. Jackson que debería probar a pasar un fin de semana en casa. Nada. Ni eso al menos, siendo que lo vagamente distraída que puede resultar (en un gran acto de generosidad) choca frontalmente contra la indignación de un desarrollo argumental y un final ante la que la película se hace la sorprendida.

Uno de esos finales “chorprecha” explicado para tontos, y “con truco” para los que vive una película como esta, tan sumamente hueca. Pero sobre todo, un final que es tan sorprendente, imprevisible e impactante como el de ese abecedario que empieza por A, continúa por B y sigue con C.

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